El poder de la palabra

El poder de la palabra

Hace unos días, en una entrevista concedida a Eduard Punset, el psicólogo Richard Wiseman afirmó que se ha probado científicamente que hacen falta cinco palabras positivas para contrarrestar el efecto negativo de un insulto.

Desde luego es innegable, y en mi día a día lo veo en el trabajo, que una palabra malintencionada le inflige un daño terrible a la psique de la mayoría de las personas. Además, cuanto más joven es el receptor del insulto, mayor y más prolongado es el daño infligido.

Cuanto más jóvenes somos, menos armas de defensa tenemos y más difícil resulta curar la herida.

Vivimos en un mundo agresivo donde no es difícil escuchar cómo la gente se interpela con palabras negativas e incluso crueles.

Sólo tienes que hacer la prueba, ve a hacer la compra a cualquier gran superficie y ponte a escuchar alguna conversación al azar. Si te das cuenta, muchas de ellas son impertinentes, otras agrias, las más rudas.

Ahora lleva el experimento más allá, fija tu atención en cómo algunos padres o algunas madres se dirigen a sus hijos. Observa las palabras que utilizan para comunicarse con ellos … Oirás amenazas “si no paras te va a pasar esto”, chantaje “no te voy a comprar nada si no haces lo que te diga”, rudeza “estoy harto de ti” … y un sinfín de palabras negativas. Palabras, que cuando son utilizadas de forma habitual, acaban infiltrándose en el inconsciente de los pequeños, minando su autoestima y en definitiva, marcan el punto de partida de futuros problemas emocionales.

Debemos cuidar las palabras que le decimos a nuestras parejas, a nuestros amigos, a los desconocidos y sobretodo, debemos mimar el lenguaje con el que nos dirigimos a los bebés y a los niños, y cuando hablo de bebés, me refiero incluso, a los que aún no han nacido y están en el útero de Mamá.

Ahora, llegados a este punto, quiero llevar el concepto de este descubrimiento científico mucho más lejos.

Si tenemos en cuenta que la mayoría de las palabras sobre nosotros nos las decimos nosotros.

Si tenemos en cuenta que la mayoría de las críticas que recibimos nos las hacemos nosotros.

Si tenemos en cuenta pues, que nos pasamos casi todo el día vertiéndonos  comentarios negativos y por ende, haciéndonos daño con ellos.

¿Qué te parece si le das la vuelta a la tortilla y por cada palabra amarga, mala, fea que digas sobre ti, te lanzas cinco preciosos piropos?

Prueba a hacerlo, es mucho lo que puedes ganar.

Y antes de terminar quiero darte las gracias por haber compartido tu tiempo conmigo y por ello, quiero decirte que me pareces una persona amable, interesante, humana, emotiva y generosa.

Generador de Palabras  http://www.wordle.net/.

Pudes ver aquí la Entrevista a Richard Wiseman

Acerca del autor

Ramón Soler Ramón Soler - rsoler@mentelibre.es Psicólogo Colegiado Sanitario experto en Terapia Regresiva Reconstructiva, Hipnosis Clínica, Psicologia Pre y Perinatal, Psicología infantil y Psicología de la Mujer. Escritor, Divulgador y Conferenciante. En la actualidad pasa consulta Online para todo el mundo y Presencial en Málaga (España). Compagina esta labor con la de Codirector, Autor y Administrador de este Blog. Puedes visitar más sobre su trabajo como Psicólogo en : www.regresionesterapeuticas.com