Un culete independiente. La Pedagogía Negra en acción.

Un culete independiente. La Pedagogía Negra en acción.

Soy consciente de que comienzo muchas de mis entradas sorprendiéndome por alguna nueva historia demencial sobre la violencia hacia los niños. Podría parecer que en pleno siglo XXI, en nuestra sociedad de lo “políticamente correcto”, “estas cosas” ya no pasan, sin embargo, la pedagogía negra, castradora y coercitiva, está más viva que nunca. Pruebas más que sobradas las tenemos en el hecho de que cada día aparecen en los medios noticias escandalosas sobre la permisividad latente en muchos estratos de nuestra sociedad hacia el maltrato infantil. La última de la que he tenido constancia, además de inaudita es alarmante.

Hace unos días conocí, a través de las redes sociales, el libro “Un culete independiente”, de la editorial SM. La primera impresión que me dio al leer el título fue la de que se trataba del típico libro para enseñar a los niños a ir al baño, a deshacerse de los pañales y a ser independientes. De entrada, empecé a desconfiar del libro, no me gustan ese tipo de “manuales” pensados para manipular y presionar a las criaturas. Nosotros, siempre abogamos por la autorregulación del niño en todos los aspectos, incluyendo el control de esfínteres. Cada niño tiene su ritmo para desarrollarse física y emocionalmente e interferir en sus procesos naturales por motivos adultocentristas no puede traer más que consecuencias negativas.

Volviendo al libro en cuestión, os comento que mis elucubraciones se quedaron cortas, resultó que la historia era mucho peor de lo que podía haber imaginado. En este libro abominable leemos cómo una madre azota a su hijo pequeño cada vez que éste hace algo que ella desaprueba. El culo del niño, harto de recibir tantos golpes, decide irse y dejar al niño solo. Cuando el pequeño descubre que no puede sentarse en un columpio o montar en bicicleta sin su culo, promete ser un niño bueno y obedecer a su mamá para que su culo regrese.

Prometo que no me estoy inventando nada y que el libro existe. Está editado por “SM” y puede encontrarse en numerosas librerías físicas y virtuales. De hecho, en la web de la propia editorial podemos leer la siguiente sinopsis:

“César Pompeyo es un niño muy desobediente, al que su madre regaña continuamente. Como castigo le da un par de azotes en el culete y este, harto de ser continuamente castigado, decide marcharse. ¿Qué hará el pequeño César ahora? Un relato original para los primeros lectores que recuerda que siempre es mejor comportarse bien.”

Además, el libro es recomendado por varias webs para profesores, donde lo presentan de esta manera:

“Este libro nos cuenta las reacciones de un niño pequeño, su egocentrismo y sus
trastadas. Pero también cómo se da cuenta de que no está bien hacer tantas travesuras, y comienza a portarse mejor.”

 

Pedagogía negra y sus efectos.

Como habéis podido apreciar, el libro reúne todos los elementos de la Pedagogía Negra que denunciaba Alice Miller en sus escritos y que, desgraciadamente, no son exclusivos de sociedades fanáticas fascistas, sino que, aún hoy en día, podemos encontrarlas en cada rincón de nuestra península.

Repasemos el libro:

– Ante actitudes naturales del niño como el juego, la experimentación y el conocimiento de su mundo, el adulto entra en cólera y le propina un azote para conseguir que se “porte bien”.

– Uso de la amenaza, el castigo y la violencia física.

– Desconexión y desconocimiento absoluto de la infancia y de sus procesos.

– El adulto, desde una posición de poder, es el que decide lo que está bien y lo que no.

– El niño no puede argumentar ni defenderse de ninguna manera. Lo único que puede hacer es someterse.

– El pequeño reprime sus emociones, su esencia infantil y promete obedecer a su madre.

– Normalizar el uso del azote como herramienta educativa.

– Se legitima el uso de la violencia como forma de resolver conflictos.

– Cuando el niño sea padre, repetirá esa manera de crianza basada en los azotes con sus propios hijos. Se excusará diciendo que a él también le pegaron y no le ha pasado nada.

Y, con esto, los padres quedan contentos porque tienen al niño totalmente doblegado y dispuesto a obedecer en lo que sea.

Si todo esto os parece poco, os comento que lo más perturbador de toda esta historia es que este libro, “Un culete independiente” (como hemos visto amoral, adoctrinador y cruel), forma parte de los libros de lectura obligatoria de muchos colegios españoles. Por lo tanto, miles de criaturas en nuestro país se ven expuestas, durante las horas lectivas, al obsceno mensaje de que deben portarse bien y obedecer a sus padres si quieren evitar los azotes. Por ende, obedecer a los padres se hace extensible a obedecer a toda autoridad “superior”, como pueden ser maestros, abuelos, vecinos, médicos, conductores, etc. y en su edad adulta jefes, líderes políticos, líderes religiosos, etc. Me estremezco al pensar en los dramáticos efectos que la negra pedagogía de este libro, fomentada desde las aulas, puede tener sobre la frágil y maleable mente de los niños.

Para comprobar en vivo cómo afecta una educación basada en la violencia y la imposición del punto de vista adulto, no tenemos que ir muy lejos. Si nos asomamos al sitio, sarcásticamente llamado “un libro por la paz”,  veremos cómo no se han limitado a recomendar efusivamente el libro. Han ido más allá y han grabado a Joel, de segundo de Primaria (aprox. 7 años), para que comente sus impresiones sobre el libro. El niño habla con una normalidad estremecedora sobre los azotes en el culo que recibe el protagonista, pareciera que Joel tiene totalmente asumido que pegar a los niños es algo habitual. El vídeo, en sí, es algo bochornoso, pero lo peor llega al final, cuando el niño se olvida de la moraleja del libro y la maestra (o la madre) que le está grabando se encarga de recordársela:

– Maestra: “Pero ¿qué le promete César al culo?”

– Joel: “Y César le prometió que ya no se iba a volver a portar mal. Y el cuento me ha gustado mucho”

 

Apología del maltrato infantil.

La RAE define “Apología” como “Discurso de palabra o por escrito, en defensa o alabanza de alguien o algo”

El libro hace una alabanza y defensa a ultranza del azote. Además, no sólo induce al cachete, sino que lo normaliza y lo presenta como un recurso habitual en la educación de los niños.

De esta manera, la espiral de la violencia jamás cesará pues el niño azotado, cuando crezca y tenga sus propios hijos, no necesitará que nadie le trate de convencer de las bondades del cachete porque ya lo habrá interiorizado desde pequeño. Cuando quiera educar a su hijo y enseñarle a ser “buena” persona, indefectiblemente retornará a su mente y su cuerpo el mensaje recibido durante toda su infancia de que para que los niños “aprendan” a obedecer y ser “buenos”, el cachete es un recurso adecuado y eficaz.

 

¿Literatura infantil?

Aunque el libro tenga colores llamativos y esté adornado con dibujos supuestamente, tiernos, “El culete independiente” es adoctrinamiento disfrazado de literatura infantil. Este panfleto fascistoide es una vil manipulación que sólo pretende doblegar al niño y manejarlo según los deseos del adulto. Es un libro ideado desde el punto de vista del adulto que, además, no demuestra ningún respeto por la infancia.

Los libros infantiles deben ser lúdicos y no deben tener por objeto adoctrinar mediante amenazas. El escritor de literatura infantil debe ponerse en el lugar del niño y servir de puente entre el maravilloso y fantástico universo de los niños y el más serio y racional mundo de los adultos. Para que un escritos cree obras adecuadas a la infancia debe estar liberado, liberada de sus propios traumas infantiles, o por lo menos, saber que están ahí e intentar evitar proyectarlos en su obra. Los cuentos para niños deben ser ligeros, etéreos, libres, y no estar sometidos a enseñanzas cueles y castradoras. Se enseña con el ejemplo, no con la violencia y la manipulación. Este libro es un insulto para todos los escritores de verdad y para el noble arte de la literatura.

Por cierto, creo que es conveniente comentar algunos aspectos biográficos sobre el autor, para tratar de entender qué le ha llevado a escribir semejante atrocidad. José Luis Cortés, nació en 1945 (tras la guerra civil española), hijo de militar. A los once años, ingresó en el seminario de los Hermanos Salesianos y en 1975 se ordenó sacerdote. Me atrevería a decir que la educación que recibió este señor no fue el paradigma de la comprensión y el respeto hacia la infancia; obviamente, esto se refleja en sus escritos.

Por otra parte otros dos aspectos que me preocupan de este libro y que darían para varios artículos. El primero, es el nombre escogido para el torturado protagonista “César Pompeyo” (militares, primero amigos, después enemigos que llevaron a Roma a una Guerra Civil, cruel y fratricida). El segundo, y confieso que es el que más me inquieta, el hecho de que el pequeño se quede sin ano, una parte fundamental del cuerpo y desarrollo humano implicada en mecanismos físicos (escatológicos, erógenos y sexuales) y en procesos emocionales. El que el autor haga que el niño protagonista de la historia pierda una parte tan importante de la anatomía me preocupa enormemente.

 

El futuro

Me parece vergonzoso que en pleno siglo XXI, cuando están sobradamente demostrados los dañinos efectos de la violencia en la infancia, no esté penalizado publicar este tipo de libros, máxime, cuando en España pegar a los niños es delito desde hace varios años ( El artículo 153.2 del Código Penal, dice que está sancionado con pena de entre tres meses de prisión y un año)

Espero que dentro de varias generaciones, nuestros descendientes se escandalicen con el maltrato infantil igual que ahora hacemos nosotros con las luchas de gladiadores o la esclavitud. Ojalá no tengamos que esperar mucho para que pegar a un niño esté igual de mal visto y sea tan sancionado como lo es ahora la violencia de género.

Mientras tanto, no nos queda más alternativa que seguir en la brecha, denunciando barbaridades como ésta, con la esperanza de que cada vez se divulgue más el mensaje de la crianza respetuosa con la infancia.

P.D.:

Y como parece que las desgracias no vienen solas, ayer encontré estos otros dos ejemplos de manipulación en supuesta literatura infantil:
“La planta carnívora y el carnicero” es un simpático cuento que enseña a obedecer a los que más nos quieren. Los peligros de la obediencia ciega y el “lo hacemos por tu bien”.

“El árbol mágico” es un breve cuento con dibujos creado para enseñar a los más pequeños a decir “por favor” y “gracias”. Olvidan mencionar que lo enseñan mediante el soborno y el chantaje.

Acerca del autor

Ramón Soler Ramón Soler - rsoler@mentelibre.es Psicólogo Colegiado Sanitario experto en Terapia Regresiva Reconstructiva, Hipnosis Clínica, Psicologia Pre y Perinatal, Psicología infantil y Psicología de la Mujer. Escritor, Divulgador y Conferenciante. En la actualidad pasa consulta Online para todo el mundo y Presencial en Málaga (España). Compagina esta labor con la de Codirector, Autor y Administrador de este Blog. Puedes visitar más sobre su trabajo como Psicólogo en : www.regresionesterapeuticas.com