La nueva Revolución, el cambio pacífico

La nueva Revolución, el cambio pacífico

En los últimos siglos hemos asistido a numerosas revoluciones en toda la geografía planetaria, desde la Revolución francesa hasta la rusa o la china, pasando por todas las que tuvieron lugar en América y en Asia. En todas ellas, un pueblo desesperado y famélico se rebelaba contra sus opresores para derrocarlos.

Estas revoluciones fueron todas convulsiones sanguinarias, armadas con palos, bayonetas, fusiles e, incluso, guillotinas. Conseguían cambiar el régimen que les sometía, pero, tras este supuesto “lavado de cara”, el pueblo seguía sufriendo la tiranía de sus gobernantes. Fueron revoluciones violentas y patriarcales de las que sólo se beneficiaron los nuevos jerarcas, pues las condiciones socioeconómicas del pueblo no mejoraron, y los estados de violencia y sometimiento en los que vivían los ciudadanos de a pie, tampoco cambiaron.

Actualmente, la situación política y económica nos está llevando al mismo estado anímico de desesperación que movió a las anteriores revoluciones. Los ciudadanos estamos asistiendo, una vez más, a una lucha de poder en la que el dinero y las posiciones de privilegio están cambiando de manos, al tiempo que los pocos beneficios sociales que habíamos logrado los miembros del pueblo, nos están siendo conculcados a pasos agigantados. Si queremos que nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos, puedan llevar una vida justa y digna, ha llegado la hora de movilizarnos y de poner nuestro granito de arena para lograr al cambio de paradigma. Pero, si de verdad queremos que nuestros hijos vivan en un mundo más solidario y empático, no podemos repetir el error de nuestros antepasados y lanzarnos a la calle a pedir la cabeza de nuestros gobernantes.

Para cambiar el ciclo de violencia en el que llevamos inmersos desde que se instauró el patriarcado, tenemos que Re-Evolucionar.

La nueva Revolución no tendrá lugar en las plazas ni en las calles, aunque su efecto se sentirá en todo el planeta, y no se hará con armas, sino con caricias y leche materna. La nueva Re-evolución está basada en el apego, la empatía y la oxitocina, no en la jerarquía, el patrimonio y el antagonismo.

Ha llegado el turno de la Revolución pacífica, la de la crianza vinculada, la del Amor. Ya está teniendo lugar y su energía surge desde la intimidad del hogar, desde el dormitorio, acompañando a los niños en sus procesos madurativos con Amor y Respeto. No más imposiciones, no más órdenes, no más malos tratos, no más coacciones.

La Revolución es suave, sosegada, pacífica, pero imparable y renovadora. Los viejos esquemas de intolerancia y sumisión pueden ser cambiados por unos basados en la empatía y la cooperación. Todos los seres humanos podemos ser partícipes de esta Revolución. Tú eres una pieza clave en este cambio que necesita el planeta. Tus hijos y los hijos de tus hijos son una pieza fundamental en esta regeneración pacífica. No abandones este mundo con la sensación de que pudiste hacer algo y no lo hiciste.

Súmate a nuestra Revolución.

Estos amigos ya se han unido:

– Mireia Long – El viernes no se acaba el mundo

– Elvis Canino – Revolución maternal

– Alejandro Busto – La única revolución posible

– Pilar Martínez – Re-evolución: una revolución maternal

– Pilar Gómez – Cambiar el mundo con la revolución de la crianza

– Leslie Power – La revolución del amor en redesEs hora de una revolución del amor

 

Texto: Ramón Soler y Elena Mayorga

Acerca del autor

Equipo Editorial Ramón Soler y Elena Mayorga, directores de la Revista Mente Libre. Puedes contactar con nosotros en info@mentelibre.es