La televisión como recurso educativo

La televisión como recurso educativo

El otro día leyendo un libro de la pedagoga alemana Rebeca Wild, que conste que muchos de sus planteamientos me gustan mucho, me quedé sorprendida de la crítica tan enconada que realizaba contra la televisión. Para ella, poco más o menos, ésta era fuente de muchos de los males de la infancia actual y habría que erradicarla de raíz de las vidas de nuestros pequeños. Si bien estoy de acuerdo con ella en que la televisión, no puede ser utilizada como niñera, ni como único recurso educativo en el hogar, discrepo en el hecho de que sea tomada como la fuente de toda disfunción infantil. Bien utilizada, y con moderación, la televisión es un recurso valioso, muy valioso, máxime teniendo en cuenta que vivimos, y nuestros hijos vivirán, en un mundo altamente tecnológico. Además, hoy en día con los dispositivos de almacenamiento de memoria y reproducción, la televisión no es el mismo electrodoméstico inamovible que cuando la conocimos de pequeños, nosotros podemos adecuar las emisiones a los gustos y necesidades de nuestros hij@s.

¿Qué podemos hacer para sacarle partido a la televisión como recurso educativo?

  • En primer lugar creo que es importante darse cuenta de que no debemos dejar a los niños viendo solos la televisión, sobre todo a los pequeños. Tenemos que estar ahí con ellos, comprobar que el contenido que están viendo es el adecuado a su edad, no ponerles canales que pongan anuncios, evitarles programas donde denigren a otras personas, sean agresivos, insulten, etc.
  • El tiempo de estar viendo la televisión tiene que estar moderado, y a medida que crecen, consensuado. Podemos ver la tele, pero no a todas horas, ni todo lo que emiten (los bebés y los niños muy muy pequeños no tienen porqué verla nunca). A medida que nuestros hij@s crezcan podremos ir negociando con ellos los programas o las películas que deseen ver. Tanto ellos como nosotros, tendremos la oportunidad de dialogar y exponer nuestros argumentos.
  • Adecuar los contenidos a sus gustos y necesidades de desarrollo y realizar con ellos actividades relacionadas con sus temas favoritos.

Si le gustan los animales, ponedles documentales de naturaleza, si le apasionan los trenes, las flores, las mariposas, las banderas, los dinosaurios, las construcciones, la cocina, existen muchos recursos válidos sobre estos temas y otros muchos.

Cuando hayáis visto el programa, hablad de lo que os ha gustado, de lo que os ha parecido asombroso, de lo disparatado. Inventaos un cuento sobre el tema, un juego de mesa, haced un collage con fotos, dibujos, textos, etc.

Por ejemplo, a mi hija le gusta muchísimo el ajedrez y nos pide ver vídeos de partidas animadas. Así que de vez en cuando, le ponemos un ratito de partidas de ajedrez, las comenta con Ramón y luego las reproducen en el tablero. También le gustan los idiomas así que además de aprender francés conmigo y ruso con una profesora (como es pequeña este aprendizaje lo realizamos como una asimilación natural, simplemente, jugando) aprovechamos la tableta y la tele para ver dibujos en ruso, para aprender a sumar en francés, para cantar en ambos idiomas. Es fascinante la cantidad de recursos con los que podemos contar para ayudarnos en el aprendizaje de otros idiomas.

  • Pasear, ir a la playa, al parque. No debemos saturar a nuestros hij@s de contenidos y conocimientos, para hacer un buen uso de la tecnología, tenemos que acompañarles a jugar en entornos naturales. Que disfruten, corran, salten, jueguen, den vueltas.
    Todas las tardes, si van al colegio, es importante que pasen un buen rato en el entorno más natural posible, por lo menos, que haya un árbol donde subirse (si le apetece) o un poco de tierra donde correr en libertad.
  • Dejadles ver sin presiones sus dibujos favoritos. No pasa nada porque nuestros hijos vean unos cuantos minutos al día de sus dibujos favoritos, si son adecuados a su edad, si no son violentos, si a ellos les gustan, dejémosles que se diviertan con ellos. Sus dibujos son cuentos, historias, palabras y, como me dijo un día mi hija, les divierte. Relajémonos, existen muchas series que nuestros hijos pueden ver y unos pocos minutos al día no les van a dañar su futuro, ni su imaginación o su creatividad.

Texto: Elena Mayorga

Imagen: Flickr

Acerca del autor

Elena Mayorga Elena Mayorga - emayorga@mentelibre.es Licenciada en Filosofía y Letras. Madre, Escritora, Pensadora y Divulgadora. Escribo principalmente sobre Crianza Respetuosa, Procesos Emocionales de la Mujer, Maternidad y Autoconocimiento . Autora de literatura infantil Respetuosa. Bloguera.