Al cole con Nenuco y Barriguitas

Al cole con Nenuco y Barriguitas

Cada año por estas fechas, desde nuestros televisores, nos llega un intenso bombardeo de anuncios contándonos las excelencias de numerosísimos juguetes, colonias y bombones.

Juguetes con historias apasionantes, colonias que te permiten convertirte en todo un seductor o encontrar a “tu hombre ideal”, bombones dulces y jugosos comidos junto a la crème de la crème de la prensa rosa… Lo cierto es que los creativos de estos anuncios, con gran habilidad, se aplican a fondo para hacernos llegar su mensaje y convencernos para que compremos sus productos.

En este contexto prenavideño, me he topado con algunas campañas publicitarias de muñecos que simulan el entorno escolar para que los niños lo practiquen en sus casas (ellos solos, con sus amigos o con sus hermanos pequeños). Hasta aquí, todo parece más o menos normal: niños jugando a reproducir las vivencias que tienen en su día a día. Sin embargo, estos anuncios me han causado un profundo impacto por la triste realidad que transmiten: en ellos encontramos, en menos de 20 segundos, todos los males del Sistema Educativo actual. En pocas imágenes, consternados, asistimos a cómo desfilan ante nosotros castigos, insultos, puntos positivos y negativos, coacciones, etc..

Aún a riesgo de hacerles publicidad (aunque no creo que nadie que lea este blog los vaya a comprar), os dejo aquí los anuncios mencionados y mis reflexiones sobre ellos.

Nenuco, hermanitos al cole

En los escasos 16 segundos que dura el anuncio, vemos todo un ejemplo de lo que es el sistema educativo actual y de lo que aprenden los niños en el colegio: castigos, acusar a otro para evitar el castigo, etiquetas, insultos (llaman tramposa a la niña), puntos positivos y negativos (estrellitas verdes y rojas).

El control es el objetivo primordial de las prácticas que se presentan como si fuera un juego inocente de la niña actriz que aparece en el anuncio. Tal y como sucede en la escuela real, nadie se preocupa de por qué la niña tira un avión. Quizás la criatura se aburre en clase porque las asignaturas no le resultan atractivas; quizás le apetece jugar en lugar de aguantar sentada durante varias horas, pero a nadie le interesa ni su opinión, ni sus sentimientos y emociones. Lo único que importa es castigar para que estén quietos, no hagan ruido y atiendan en clase.

“Tú mandas, eres la profe”

Ahora, la hermana mayor es la que manda, la que tiene el papel de la autoridad y puede ejercer su poder sobre los más débiles, sus muñecos o sus hermanos pequeños.

El mensaje subyacente es que hay que obedecer a quien está por encima, pero nosotros podemos someter a los que están por debajo. De esta forma, los niños asimilan de forma natural (aunque no lo sea) el hecho de que vivimos en un mundo jerarquizado en el que tenemos que obedecer a los de arriba, pero también, que si somos obedientes y buenos competidores contra los iguales a nosotros (los demás niños o nuestros hermanos), la recompensa puede llegar y con el tiempo, nosotros también podemos ordenar y subyugar a otras personas, podemos convertirnos en autoridad. Nadie cuenta que por el camino fuimos engañados, perdimos nuestra inocencia, nuestras ilusiones y nuestra autoestima por obtener un trato de favor, por sentirnos vivos al ser visibilizados (aunque no tomados en cuenta o escuchados).

Desde la escuela (afortunadamente algo va cambiando y existen cada vez más voces que se revelan), se fomenta un sistema basado en la desigualdad, la sumisión. Un sistema que nos hace pensar que existen personas que están por encima de nosotros, que les debemos obediencia ciega porque ellos son los que saben, que tenemos que creerles en todo porque ellos son superiores, que tenemos que ganarnos su cariño, su mirada, porque ellos Son y nosotros simplemente, estamos debajo.

Barriguitas al cole

“Castigado si no te estás quieto!!”

En este otro ejemplo, los publicistas consiguen resumir en una única frase el espíritu del Sistema Educativo imperante en nuestra sociedad: quien no permanece quieto y en silencio, se expone al castigo.

–  El problema de la normalización

El hecho que más me preocupa de todo lo que subyace en estos anuncios es la normalización de estas prácticas en el entorno educativo de nuestros hijos. Si los niños lo viven en su clase y lo ven en los juguetes, van asumiendo como natural que se castigue, que el adulto mande y que los niños tengan que obedecer. De esta forma, un sistema injusto y coercitivo se repite, se perpetúa y miles de niños viven sumidos en la frustración puesto que en el fondo, no es normal actuar siempre de forma sumisa y obediente.

Los niños necesitan expresar sus emociones, sus ideas, sus creaciones. Los niños necesitan ser escuchados, respetados, acompañados desde la empatía, el cariño, la comprensión. Acompañados desde la admiración a sus dones a sus talentos particulares, al reconocimiento de ser libre, pensante, individual. Los niños necesitan moverse, correr, saltar, agarrar, soltar, pintar, modelar.

Los niños no necesitan premios, castigos, gritos, silbatos, coacciones, violencia.

¡Cambiemos entre todos el sistema!

Debemos romper con esta cadena y denunciar estos ataques sutiles contra nuestros hijos. No podemos permitir que sigan sufriendo estas manipulaciones que afectarán a su autoestima y a su capacidad para defenderse ante las injusticias y los abusos en el futuro.

Las cosas pueden hacerse de otra forma, está en nuestra mano. Ésta no es la escuela que queremos para nuestros hijos.

Texto: Ramón Soler

Hermanitos al cole

Acerca del autor

Ramón Soler Ramón Soler - rsoler@mentelibre.es Psicólogo Colegiado Sanitario experto en Terapia Regresiva Reconstructiva, Hipnosis Clínica, Psicologia Pre y Perinatal, Psicología infantil y Psicología de la Mujer. Escritor, Divulgador y Conferenciante. En la actualidad pasa consulta Online para todo el mundo y Presencial en Málaga (España). Compagina esta labor con la de Codirector, Autor y Administrador de este Blog. Puedes visitar más sobre su trabajo como Psicólogo en : www.regresionesterapeuticas.com